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Antonio Sepp, el padre músico de las misiones jesuiticas

Sepp- Partitura

Las misiones jesuíticas guaraníes fueron un proyecto de casi de 150 años de alta ambición evangelizadora, cultural, económica y política. Allí participaron religiosos con mucha formación académica y artística en la puesta en marcha de la quimera cristiana en América del Sur. Entre ellos se destacó Antonio Sepp, un sacerdote italiano que formó las primeras orquestas y coros de la región en las reducciones.

Sepp, un sacerdote de abolengo

Para indagar sobre la vida de este padre jesuita itMisiones consultó a Nahuel Balletbo, profesor de Historia graduado en la UNaM. Al respecto, precisó que: “Antonio Sepp von Reinneg nació en Caldaro (Bolzano, Italia) el 22 de noviembre de 1655, hijo de una familia noble de la región. Su vocación sacerdotal fue estimulada por uno de sus tutores desde muy temprana edad”.
“Recibió instrucción en letras y oficios que le garantizarían una posibilidad que no todos poseían. Recordemos que la ilustración estaba apenas emergiendo y eran muy pocos quienes sabían leer y escribir. Entre ellos podemos contar a los funcionarios religiosos, a los nobles y a los miembros de las familias más acaudaladas que podían costear las elevadas sumas de dinero que demandaban las clases”, comentó el docente.

Según Balletbo, el noble italiano en 1674, a sus 19 años de edad, ingresó a la Compañía de Jesús en Alemania. Él fue ordenado sacerdote jesuita el 24 de mayo de 1687 en Baviera. Realizó votos en Génova y luego pidió ser destinado a América, donde comenzaría a construir su vida misional.

La llegada al continente del padre Sepp

De acuerdo al profesor, el padre Antonio Sepp llegó al continente en abril de 1691, desembarcando en Buenos Aires. Allí quedo muy decepcionado de las condiciones del lugar y el miserable marco que ofrecía el entonces enclave platense. El primer destino al que se dirigió junto al grupo de jesuitas que lo acompañaba fue la reducción de Yapeyú.
Balletbo precisó que allí el jesuita “fundó la reducción de San Juan Bautista. Esta se desprendió de la reducción de San Miguel Arcángel dada la cantidad de personas que allí vivían y tan pocos jesuitas para administrar el lugar”.

Sepp- Violin
Violín hecho de madera local usado en el tiempo en de las reducciones. Muestra del Centro de Interpretación del Predio Jesuítico de San Ignacio, Misiones. Autor: Leo Motta

“En una de las cuestiones por las que es reconocido es por su inclinación hacia la música. Trajo consigo al continente importantes conocimientos acerca de la fabricación y la ejecución de instrumentos musicales. Creó pequeñas orquestas en las reducciones con las que realizaba su función evangelizadora”, destacó nuestra fuente.

El lado constructor del padre

Por otro lado, fundar y mantener una reducción implicaba mucho más que la misión evangelizadora. Para ello se precisaban técnicas necesarias para elaborar herramientas, la fundición de metales, la confección de ropas y demás elementos necesarios. Todo para poder llevar adelante sin muchas dificultades la vida reduccional. Esto era fundamental, ya que permitía garantizar un suministro seguro y constante de alimentos y otros recursos, tales como el hierro.
En este aspecto, según Balletbo: “Sepp desarrollo una técnica muy particular para extraer este mineral de la piedra itacurú, el hierro de los pantanos. Esta es una piedra abundante en la región de las Misiones con un alto contenido ferruginoso. Es la misma que era utilizada para la construcción de muros y viviendas en los pueblos jesuíticos”.

Fachada
Vestigios de la fachada, hechas de itacurú, de la iglesia del Predio Jesuítico de San Ignacio, Misiones. Autor: Leo Motta

El profesor contó que el jesuita realizó varios experimentos, sometiéndola al fuego a una determinada temperatura. Literalmente fundía y generaba hierro. Entonces, ideó un horno de fundición para producir hierro de la piedra itacurú. Este método fue replicado por los estudiantes del Instituto Agrotécnico Pascual Gentilini de San José, en Misiones, hace algunos años, obteniendo los mismos resultados.

El legado del padre Sepp

Balletbo comentó que: “el padre Sepp murió en San José, el 13 de enero de 1733 a los 77 años. Falleció tras una intensa y dedicada vida misional, haciendo frente a numerosas adversidades contándose entre ellas, la acción frente a varias epidemias de viruela y sarampión”.  Sus supuestas cenizas reposan en el museo del Instituto Agrotécnico Pascual Gentilini.
En cambio, el historiador Alfredo Poenitz, en una nota de “El Territorio” da cuenta que Sepp: “sabía tocar diversos instrumentos musicales e incluso componer algunas pequeñas obras de su propia cosecha. Tenía una enorme habilidad para fabricar instrumentos con la ayuda de los guaraníes. En sus memorias, Sepp sólo se considera un renovador de la música de los guaraníes al incorporar la música más moderna de los alemanes y romanos”. Y claro, dejó su impronta musical en cada uno de los pueblos en los que le tocó misionar.

Antonio Sepp, el padre músico de las misiones jesuiticas ultima modifica: 2021-05-06T16:01:00-03:00 da Leo Motta

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¡Qué linda nota!

María Chiara Forni

Excelente nota Leo! un tema muy importante para desandar nuestra historia como provincia, y siempre está bueno pensar cómo era la vida en las misiones jesuíticas, estos personajes de destacaban un montón!

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