El Covid-19 sacudió el mundo, ha dejado las ciudades vacías y las personas confinadas en sus casas. A muchos le ha tocado hacerlo en el exterior. Misioneros que viven en Paraguay, Irlanda e Italia contaron sus experiencias en tiempos de pandemia.
En el exterior y lejos de casa
Las postales de calles vacías alrededor del mundo son muy corrientes en estos días. Ciudades donde antes había un gran tránsito de gente, turistas y medios de transporte hoy parecen imágenes del pasado. Frente a ese panorama, el distanciamiento social es la medida más efectiva.
Vivir encerrados en nuestras casas es todo un desafío. Entonces, más de uno se ha preguntado desde la curiosidad o la preocupación ¿cómo hacen aquellos que no están en sus casas? ¿Cómo hacen los argentinos que por trabajo o estudio no viven acá? ¿Cómo sobrellevan la situación en cuarentena tan lejos de casa y de los afectos?
Desde itMisiones contactamos con misioneros alrededor del mundo para que nos cuenten la situación por la que están pasando.
En un país vecino pero a la vez distante
Elián Berante (20 años) es posadeño, actualmente vive en Asunción, capital de Paraguay. La razón que lo llevó a vivir allí fue la oferta de fútbol profesional y la búsqueda de trabajo. Si bien vive en una ciudad de un país vecino, pero a más de 400 km de la provincia de Misiones, el hecho de que las fronteras internacionales estén cerradas hasta tiempo indeterminado aumenta aún más la distancia.
Elián comentó: “realmente es muy difícil mantener los afectos y la distancia en calma cuando sucede este tipo de cosas. Se extraña mucho, se siente miedo, tristeza de no poder estar ahí para apoyar a la familia. Es pura tristeza, porque no sabes qué puede pasar”.
Por otro lado, da cuenta que la situación del Coronavirus del país donde vive actualmente está muy contenida. “Están haciendo un buen trabajo, parte de la sociedad tomó mucha conciencia de no salir, mantener la calma y también del mecanismo político que se tomó para tener todo controlado. Paraguay es un país más chico es un poco más fácil de llevar un control” agregó el misionero.
Hasta el 6 de mayo, según los datos proporcionados por la OMS, Paraguay posee 462 casos confirmados, 148 recuperados y 10 muertos. Desde la presidencia del país vecino consideran suspender las clases presenciales hasta febrero del próximo año. Una medida que no solo busca paliar la situación de la pandemia, sino también el dengue e invertir fondos en infraestructura, conectividad y tecnología.
Misionera en Dublín
Nazarena Maffini (27), es licenciada en economía de la UNaM y nacida en Almafuerte, actualmente está en el exterior, vive en Dublín. Capital de Irlanda por un programa de “working and studying”. Al comentar sobre el país europeo frente a la pandemia de Covid-19 dijo que: “la situación se mantiene relativamente bajo control. Si bien los casos han tenido un importante aumento en la última semana (llegando a los 16 mil casos en total) pese a la cuarentena obligatoria, todavía está muy lejos de las cifras de España o Italia (donde superan los 150 mil casos). Además, mientras estos países tienen una tasa de muerte por encima del 13%, aquí ésta ronda los 4,5%”.
Dublín es un destino muy popular para muchos estudiantes extranjeros al que desean aprender inglés con visas de estudio y trabajo en el exterior. Nazarena llegó a la metrópoli la primera semana de marzo, poco tiempo antes que se declare la cuarentena. Presenció cómo en pocos días una ciudad cosmopolita, turística y universitaria paró de moverse de pronto. Es más, la tradicional y emblemática fiesta irlandesa de San Patricio, que convoca a más de 500 mil personas cada año, fue cancelada por las autoridades dado el riesgo de la propagación del virus.
Un panorama complicado
Frente al panorama actual la misionera comentó “la verdad es que la situación está siendo difícil para todos. Muchos compañeros han vuelto a sus países de origen. La tienen más difícil las personas que quedaron al descubierto. Si bien el Estado irlandés activó programas de apoyo para los que arribaron muy cerca del bloqueo, no han llegado a trabajar, y en muchos casos ni hacer los trámites de registros antes que cierren las oficinas por el Covid-19. Por lo tanto, no tienen acceso al pago”.
“Creo que todos queremos estar con nuestras familias. Las videollamadas nos ayudan a sobrellevar la situación. Sin embargo, pienso que lo viven más las personas que están en sus casas y no pueden ir a ver a sus familiares que se encuentra físicamente cerca” señaló Nazarena al hablar como vive la pandemia, en exterior, tan lejos de casa y de los afectos. Si querés seguir leyendo de experiencias de misioneros en el exterior te recomendamos la segunda de tres partes, haciendo click aquí.

