El cine italiano es uno de los más aclamados del mundo. Nos dio realizadores, actores y géneros que marcaron un antes y después en la historia del celuloide. Así, el neorrealismo fue un movimiento cinematográfico de posguerra con un intenso realismo, locaciones naturales, y actores no profesionales. Hoy te contamos sobre esta corriente que ha maravillado a directores de la talla de Martin Scorsese, Woody Allen y Federico Fellini.
De guerra, dictadura e intenso neorrealismo
Nuestra entrevistada Carmen Ferreira, licenciada en Comunicación Social y docente de la UNaM, nos comentó que “con la caída de Mussolini y el fin de la Segunda Guerra Mundial, Italia y su industria cinematográfica quedaron en ruinas. Fue entonces cuando surgió un movimiento que cambiaría la historia del cine para siempre: el neorrealismo italiano. Obsesionados con mostrar la realidad y con escasos medios para filmarla, sus realizadores transformaron los modos de filmar pero, sobre todo, la manera de concebir el cine”.
Sin embargo, Ferreira señaló que el movimiento fue una respuesta “desde los años 20 del siglo pasado y hasta 1945, producto al régimen dictatorial que sufría el país, el cine italiano estuvo sometido a una enorme censura. Las películas realizadas durante el mandato de Mussolini no tenían permitido mostrar realidades sociales, como la pobreza o la delincuencia, viéndose obligadas a dar la imagen de una nación intachable”.
Video extraído de Movieclips Classic Trailers
Las características de un movimiento diferente
Según Ferreira una de sus principales características fue la austeridad patente en sus obras. Las condiciones en las que se rodaban, con escaso presupuesto, e incluso lograban por medio de este aspecto austero un mayor acercamiento al espectador. La escasez de medios condujo a los realizadores a las calles. Al mismo tiempo que llevó a su gente de a pie a la gran pantalla. A falta de estudios disponibles, los escenarios naturales fueron los más utilizados. Además, la contratación de actores no profesionales muestra esa doble condición presente en su austeridad: es tanto efecto del bajo presupuesto como causa generadora de un mayor realismo.
“Por último cabe destacar la importancia de las historias y sus personajes en este cine. Son cercanas a la realidad del espectador del momento, aunque lo más importante en ellas son sus personajes” agregó la licenciada. Del mismo modo sostuvo: “los sentimientos de sus protagonistas poseen una mayor relevancia que la trama en sí, siendo el diálogo un elemento de gran peso para estas películas, donde se utilizan distintos dialectos para dotarlas de mayor realismo”.
El impacto del neorrealismo
Ferreira enfatizó en que el neorrealismo italiano posee unas características propias que lo diferencian de todo lo hasta entonces realizado en el cine. Fue un movimiento más cercano a la realidad social de su momento. Se convirtió en documento de toda una época, mostrando la cotidianidad de las personas y de sus problemas tras el fin de la guerra.
Video extraído de Cineteca Nacional
También, la comunicadora social detalló que en Argentina “su influencia se vio aumentada debido al trabajo de Fernando Birri, el director santafesino que estudió en el Centro Sperimentale di Cinematografia, formándose con Vittorio De Sica. En 1956 regresó a Santa Fe imbuido de las ideas del neorrealismo y fundó el Instituto de Cinematografía en la Universidad Nacional del Litoral, donde filmó su proyecto Tire dié. Un documental que muestra la vida en una villa cercana a la vía de un tren, al que todos los días los chicos persiguen pidiendo a la gente que tire dié (tire diez) centavos de limosna”.
Los directores y las películas emblemas
La académica detalló que una de las películas más emblemáticas fueron “Roma, ciudad abierta” (1945) de Roberto Rossellini. Este filme es donde al fin se puede hablar de un claro neorrealismo italiano. El otro ejemplo dado, es “Ladrón de bicicletas” (1948) de Vittorio De Sica es otra de sus obras fundamentales. Tanto De Sica como Rossellini son considerados como maestros del movimiento.
El declive del neorrealismo
Video extraído de Cult Films
“A partir de los años 50 el cine en Italia comenzará a evolucionar, alejándose paulatinamente del neorrealismo. Una cierta estabilidad política y económica, el aumento en el presupuesto para las producciones, o la reconstrucción de estudios que habían sido abandonados o destruidos facilitarán el cambio de gusto en los espectadores. Que ya deseaban encontrarse con películas de un tinte más optimista y esperanzador. Esta búsqueda de cierto optimismo será la que llevé al fracaso Umberto D. (1952) De Sica, película con la que, para muchos, finaliza el neorrealismo italiano” comentó la licencia Ferreira al respecto.
A pesar de todo, hoy en día el neorrealismo con las obras de Rossellini, De Sica, y Visconti sigue emocionando a espectadores con cada fotograma.


