Para hablar del teatro italiano actual debemos embriagarnos de la tradición italiana, del canto, la gesticulación pronunciada y los colores vivos. El tiempo ha pasado y, sin embargo la tradición teatral no solo se ha sostenido sino que creció y se diversificó enormemente.
¿Cuál es la mejor opción para conocer el verdadero teatro italiano?
Los teatros italianos ya funcionan nuevamente. Con el debido distanciamiento social, ya es posible disfrutar de las maravillosas representaciones de distintos grupos teatrales. Pero ¿A dónde ir? La respuesta: ¡Milán!
No sólo se trata de la capital de la moda, el estilo y las pasarelas. Milán es, además, el epicentro del teatro italiano. Cuenta con numerosos escenarios reconocidos, siendo el más famoso de todos Alla Scala de Milán. Se trata de uno de los teatros de Ópera de mayor reconocimiento a escala mundial. El mismo se construyó sobre las ruinas del Teatro Ducal por voluntad de la Emperatriz María Teresa de Austria en 1778.

Otro escenario de renombre es el Piccolo fundado por el director artístico Paolo Grassi, quien también dirigió los escenarios del Alla Scala. El Piccolo fue inaugurado en 1947 con la obra “El hotel de los pobres” de Maxim Gorki.
El teatro tiene muchos estilos y lugares
También en Milán se encuentra el Teatro Sala Fontana, entre cuyas ofertas incluye espectáculos, conciertos, lecturas, danza teatro, vídeo-proyecciones e instalaciones. En una versión más clásica tenemos al Teatro Manzoni que destaca estructuralmente. Ostenta los amplios espacios del atrio, el elegante vestíbulo y la sala teatral decorada con frescos de Achille Funi y esculturas de Leone Lodi.
A partir de 2002 también abre sus puertas el Teatro Arcimboldi. El mismo se destaca por una mirada mucho más moderna, amigada con la tecnología, los efectos especiales y la multimedia.

El Teatro Politeama-Garibaldi en Sicilia es sede de la orquesta sinfónica siciliana. Por otra parte, el Teatro San Carlos de Nápoles fue declarado Patrimonio de la UNESCO. Y el espectacular la Fenice de Venecia, el mismo ha sufrido varios incendios. Sin embargo lo ha reparado y reconstruido innumerables veces para continuar disfrutándolo.
Fundaciones lírico-sinfónicas
Asimismo en el basto mapa italiano se encuentran dispersas catorce Fundaciones lírico-sinfónicas. La anteriormente mencionada Scala de Milán, el Teatro Comunale de Bologna, el Maggio Musicale de Florencia, el Carlo Felice de Génova.
Además del San Carlo de Nápoles, los escenarios del Massimo de Palermo, el Teatro de la Ópera de Roma, el Regio de Torino. Por otro lado, están el Giuseppe Verdi de Trieste, la Fenice de Venecia, el Arena de Verona, la Accademia Santa Cecilia de Roma. Y, conjuntamente, el Teatro Lírico de Cagliari, el Petruzzelli de Bari.

Asimismo en Italia existe el FUS (Fondo Unico dello Spettacolo). Se trata de un mecanismo utilizado por el gobierno italiano para regular la intervención pública en los sectores del mundo del entretenimiento. Su intención es brindar apoyo financiero a entidades, instituciones, asociaciones, organizaciones y negocios vinculados a la representación y las artes escénicas.
El teatro italiano se renuevas, re-versiona y finalmente representa
Actualmente, el teatro italiano no se ajusta a una referencia geográfica estricta. Su estilo ha pasado a ser una forma de ver el arte escénico en múltiples países del mundo. Argentina, claramente se cuenta entre sus adeptos desde que los primeros inmigrantes de esta tierra revivieron su tradición en este país.
Actualmente las formas de hacer teatro en Argentina responden a un confluir de artes. El escenario que se inició con el Sainete hoy convive con el circo, títeres, muñecos, una mayor apertura al público, etc.
Expresiones trasgresoras que buscan no solo una nueva forma de expresarse y de llegar al público sino, como todo arte, busca interpelar lo establecido.


